21 de julio de 2016

"Nadie miente para morir", dice

"Todo fue como un fulgor, una sacudida que congeló el aliento del coronel Eymar y de su esposa. Escucharon aquel fugaz retrato de su hijo trazado con unos colores que identificaron inmediatamente como los colores de la verdad. Nadie miente para morir".

Alberto Méndez, Los girasoles ciegos

Jack London, que escribía mucho mejor que Méndez, tiene un cuento en el que el protagonista miente  para morir: "El burlado" ("Lost Face").