16 de agosto de 2014

Como la vida misma, 1

En el tren, un hombre joven habla polaco con cierta agitación. Cuando la llamada acaba, se lleva las manos a la cabeza y susurra desesperado:

-¿¡Cómo puede ser tan tonta!? Dejar un trabajo fijo para estudiar Historia... Que eso ya lo he estudiado yo, y no sirve para nada... Es tonta... Es tonta...

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