3 de junio de 2014

Viva la viralidad

Unos meses después, aquella pintada sorprendente es un diálogo; es una de las cosas que me gustan del graffiti. En el Paseo de Juan XXIII, Madrid. La fotografía es mía.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Y tanto que la fotografía es tuya. El diálogo lo has provocado tú con tu punto de toma. Sorprendente, lo justito.