1 de abril de 2009

Veo el mal por todas partes

Serie Cosas odiosas, número 23

No puedo evitar pensar que los que en el autobús se sientan en el asiento del pasillo y dejan libre el de la ventana lo hacen para que nadie se siente a su lado. Qué refinados. Y además, funciona.

2 comentarios:

cecilia dijo...

I agree, with a wholehearted :::grrrrrrrrrrrr::::!!!

a p n e i c a dijo...

cómo los odio, cómo los desprecio... pensaba que era la única que pensaba en eso, pero creo que también es porque tienen miedo de quedar atrapados dentro, entre tú y el pasillo.