17 de abril de 2007

Nuevos capítulos de la historia universal de la infamia

En La barbarie ordinaire, Jean Clair menciona a la esposa de un senador de los EE.UU. que, en una visita al campo de concentración de Dachau tras su liberación, hizo que le cortaran el dedo al cadáver de un soldado de las S.S. para quedarse una sortija que llevaba.

1 comentario:

Anónimo dijo...

No me digas. ¿Y qué iba a hacer con la sortija? ¿Venderla y destinar el dinero a algún acto benéfico?
El Señor del Anillo, ¿en qué fase de descomposición estaría? ¿En la del Orco de Moria o en la de Gollum?