15 de enero de 2007

Que alguien llame a Lord Peter Wimsey

En unas semanas debe aparecer el informe sobre la muerte en la base polar Scott-Amundsen del astrofísico australiano Rodney Marks. Marks murió por intoxicación por metanol el 11 de mayo del 2000, y la investigación descarta el suicidio; tenía marcas de pinchazos en el brazo, pero no había rastros de sustancias ilegales en su organismo. La base ártica alberga a 49 personas, de las que sólo 13 han colaborado en la investigación, y era inaccesible desde el exterior en el momento de la muerte, así como durante los seis meses posteriores.

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