16 de enero de 2007

Cris S. 4º C

Encontré esto en un contenedor de basura cerca de casa. En la parte de atrás, alguien había escrito "Cris S.", y otra mano había añadido "4º C".

10 comentarios:

Anónimo dijo...

- El problema es: ¿por qué rebuscabas en la basura? ¿Diógenes?

Guillermo López Gallego dijo...

Hay maneras y maneras de encontrar algo en la basura, algunas más limpias que otras... pero así soy yo: como muchos, miro en los contenedores.

Anónimo dijo...

¿Es un problema o un dilema?

¿Qué es lo más interesante que has encontrado?

Guillermo López Gallego dijo...

La verdad es que ahora no sabría decirlo. Hay de todo: dibujos infantiles, un libro ilustrado sobre "los tres videntes de Fátima", un devocionario de los Padres Escolapios, varios pliegos muy bonitos de papel de envolver... Hablo sólo de las cosas que he encontrado en la basura, claro. En una ocasión, aparecieron en Malasaña dos o tres maletas llenas de ropa increíble, pero no me quedé nada. Mi novia de entonces, sí.

Anónimo dijo...

Cuando oigo la palabra basura, se me viene a la mente una mezcla de cáscaras de cebolla, piel de zanahoria y posos de té o café con un olor amargo... Pero también recuerdo como un día, durante una mudanza, entre las múltiples cajas y bolsas con ropa, tiré una con un largo abrigo negro que me encantaba, y que acababa de comprarme... Me dio tanta rabia.
En otra ocasión cuando lo dejé con un novio, y en un arrebato de furia y resentimiento, metí todos sus recuerdos materiales en una bolsa del Corte Inglés y los tiré a la basura: CDs con música, fotos, emails que había imprimido, camisetas, y otros tantos objetos personales... Al día siguiente, "recé" porque todo se hubiese "quemado" o fuese triturado en el camión basura... Ya no recuerdo si era porque de repenté consideré la opción de haberme puesto, en potencia, en un compromiso, o si era porque creí haber "perturbado" la basura con lo que, en aquel momento, consideraba una especie de "inmundicia."

Anónimo dijo...

Pero, si no te las quedas... ¿para qué las buscas?

Guillermo López Gallego dijo...

¿Quién dice que no me las quedo?

Anónimo dijo...

Bueno, es verdad.
Supongo que si yo tuviera espacio, lo haría con algunas, y si no me las quedase y pudiese permitírmelo por el tema del tiempo, las renovaría, como aquél hombre que salió en las noticias por Navidad, y que arreglaba juguetes que otros tiraban para llevarlos a las ONGs...
Las empaquetaba incluso.
... No le quedaban nada mal.

¿Qué haces con las cosas que te quedas?

Anónimo dijo...

De todas formas, qué contradicción.

Pareces un minimalista barroco...

inuit dijo...

Mi madre sacó un millón de adornos navideños del contenedor de una tienda que cerraba. Creo que en diciembre su casa es la mejor decorada de Madrid.
Y yo lo mejor que encontré fue un manuscrito que lleva en la primera página el nombre del autor, la fecha, su dirección y su teléfono. La historia estaba muy bien. A lo mejor un día voy a ver qué aspecto tiene, aunque me da algo si me dicen que está muerto...
(No lo niegues, sé que darías un brazo por haberlo encontrado primero)